26 dic. 2012

LO QUE LA NIEBLA ESCONDE

                                                       


     A principios de noviembre realicé una escapada familiar-express al Valle de Arán, llegábamos un poco tarde a la explosión cromática pero aún había color residual en sus laderas. Para el atardecer del sábado teníamos organizada la ascensión al Estany de Sant Maurici, parece mucho, pero en realidad es una hora y cuarto de subida sin mucha pendiente, salvo la parte final. 



    Para acceder al parque hay que llegar a Espot y desde ahí el acceso al  parking del prado de Pierró es muy sencillo. Tras dejar el coche cargué..."cargamos"(que si no alguien se me enfada) con el equipo, paraguas incluido y comenzamos la caminatilla. La primera parte del recorrido es muy sencilla a través de un camino de madera bordeando el río, después se cruza y tras ascender por una serie de rústicos escalones caminamos por una esplanada hasta introducirnos en el bosque. Cada cierto tiempo  encontraremos  paneles informativos sobre las distintas clases de árboles que pueblan ésa zona, destacando el pino negro, especie resistente a condiciones extremas y de ahí su supervivencia en cotas altas. Los últimos repechos del recorrido cogen pendiente pero nada que con una bajada  de ritmo no se pueda sobrellevar.



     En nuestro caso fue una subida razonablemente rápida, ya que eran las 16:15h. y para las 18:00h. el sol desaparecía. Nubes bajas se oteaban en las cimas, cosa que me agradó al presuponer que hubiera niebla con la que jugar en los reflejos.  Durante el camino nos cruzamos con mucha gente que bajaba y me miraba con cara de "adonde va éste", en ése momento no le dí mayor importancia pero tuve un flashback cuando llegamos arriba, y es que ¡NO SE VEÍA A TRES METROS!. Mi mujer que como es normal llevaba un ritmo algo inferior al mío, aún no había llegado y fue entonces cuando un segundo  flashback me sobrevino recordando mis antiguas palabras...¡VAMOS CARIÑO QUE EL SOL NO ESPERA!. Mi siguiente pensamiento fue...la que me va a caer, yo metiéndole prisa para llegar y no ver nada. 



     Comencé jugando con las rocas de la orilla buscando algún encuadre decente pero era tan minimalista que no me convencía. La luz continuaba atenuándose y algún  mínimo claro se abría en el horizonte, sin embargo nada conseguí que mereciera la pena, nada, hasta que alguien o algo me regaló un momento mágico, un instante de ésos que no se olvidan, de ésos que por su grandeza te dejan unos segundos en parada cardiorespiratoria, sin habla y atenazado por completo. De no verse nada comenzó a abrirse el cielo, y un inmenso pico granítico asomó en lo alto. No lograba comprender cómo podía haber estado ahí escondido . Las nubes comenzaron a disiparse a la par que comenzaba a chispear y la luz era muy escasa ya. Creo que fue ésa fina lluvia la que me refrescó y me hizo recobrar el sentido de por qué estaba allí. Salí corriendo buscando un ángulo de visión más amplio que me permitiera limpiar el encuadre y a pesar de todo mi 17-50 se quedaba escaso de amplitud, no había tiempo de andar cambiando de objetivo, la luz huía, así que encuadré cómo pude y disparé. El primer plano no me convencía y opté por jugar con la focal pero me cerraba más de la cuenta así que pensé, en el procesado recorto y a ver... finalmente os muestro lo qué salió, una imagen nada comparable a la magnitud del momento y sólo me queda agradecer a "quien" o a "lo que" haya hecho posible ése milagro


      
           
                                                              
Diafragma:F/8
Velocidad de obturación:2,5s
Modo de exposición:Manual
Medición: Puntual
Sensibilidad ISO:ISO 100

                                                    
     Sólo dar las gracias a la fotografía por hacerme vivir experiencias como ésta. Evidentemente tras ésta maravilla y la aparición de una familia de cérvidos con sus tres crías tras  suponer que no habría humano cerca hicieron que a mi mujer se le olvidara el enfado. La bajada...de noche y tirando de app iLinterna, pero eso ya es otro cantar...


16 dic. 2012

REFLEJOS DEL OCASO

                                                           

     Las previsiones meteorológicas eran las indicadas: sol y nubes con viento sur para las 18.00h. momento en que el sol se acuesta, posteriormente las nubes predominarían al 100%. además la marea media acompañaba para lo que tenía en mente...así que allí me fui, con todo el equipo y un observador de lujo, mi aita. Según llegábamos a Hendaya ví que el parte meteorológico se había adelantado y para las 17:30 las nubes lo cubrían todo, momento en que se me pasó por la cabeza la vuelta a casa, sin embargo estaba con el aita y quería mostrarle ese bello rincón y aprovechar el momento.

    Comencé a buscar encuadres sin mucha convicción, la luz comenzaba a ser ténue y los resultados no me convencían. Tras unos minutos de  "quiero y no puedo" me fijé en unos reflejos que estaban tomando tonos apetecibles y ahí me acerqué. Debido a la falta de contraste lumínico procuré contrastar texturas y tras un par de minutos discutiendo con el trípode debido a la irregularidad de la roca, ajustar el pola y el degradado inverso de 3 diafragmas ésto es lo que salió: 


            


Distancia focal : 17 mm.
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 2s
Modo de exposición: Manual
Comp. expos.: +5,0EV
Medición: Puntual
Sensibilidad ISO: ISO 400


                                                                                   
                                                                      Distancia focal: 17 mm.
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 2,5s
Modo de exposición: Manual
Comp. expos.: +5,0EV
Medición: Puntual
Sensibilidad ISO: ISO 400







Distancia focal: 17 mm.
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 2,5s
Modo de exposición: Manual
Comp. expos.: +5,0EV
Medición: Puntual
Sensibilidad ISO: ISO 400









                                                 

3 sept. 2012



                         
     EXTRA!!! EXTRA!!! LNH YA TIENE NUEVO NÚMERO!!!

El objetivo de ésta entrada es recomendaros una fantástica revista especializada en fotografía de naturaleza. Hace ya más de un año que se publicó su primer número y a día de hoy me sigue sorprendiendo.

LNH (La Naturaleza habla) mantiene el sello cualitativo de sus inicios en forma y contenido y por ello, entre otros motivos, va acumulando más y más seguidores . Calidad visual admirable y una maquetación de fábula publicada por Javier Alonso Torre, fotógrafo principalmente paisajista que dota de una enorme sensibilidad a  todas y cada una de sus imágenes.

     Pero el verdadero éxito de Javier no se basa unicamente en su propio talento para crear éste gran producto sino en conseguir las mejores materias primas para que el resultado  sea óptimo; y es que ha sabido reunir a verdaderos ilustres en la materia como José Benito Ruiz  de quien me considero gran admirador, Oriol Alamany ,  Rafael Rojas  o  Isabel Díez  entre otros.

     Con la colaboración de todos ellos ha logrado confeccionar ésta maravilla digital. Aquí os dejo el enlace de su último número, si lo que deseais es visualizar algún otro,  el link a su blogg lo teneis en la columna derecha.

  A título personal he de agradecer mi aparición en éste último número deseando que no sea la
última.

                                                     


    

16 ago. 2012

                                                        CUANDO EMERGE EL FLYSCH

     Con la marea  realmente baja emergen éste tipo de formaciones rocosas tan singulares y que dan tanto juego en el ámbito fotográfico.Como breve explicación diré que si no me equivoco, con los movimientos de las capas tectónicas a lo largo del tiempo los estratos formados por capas de distintos tipos de rocas sedimentarias debido a la presión que se ejerce sobre ellas  en ocasiones se rompen quedando en sentido vertical. Poco a poco las rocas más blandas como arcillas se van desgastando y por consiguiente desapareciendo, manteniéndose unicamente las rocas duras y produciendo éste tipo de formaciones.Pero bueno, a lo que nos atañe. La zona de Zumaia y Deba es muy rica en ellas y éstas imágenes están tomadas frente al espigón de la primera. La zona llama la atención por estar llena de piedras de cantos rodados y por ser punto de disfrute de numerosos surfistas. Con las prisas porque una vez que el sol empieza a bajar parece hacerlo en caida libre y con algún resbalón que otro debido al verdín de las rocas llegue al primer punto de  encuadre sin demasiado tiempo para pensar, preparé los bártulos, calzé el pola y tras medir la exposición coloqué el degradado inverso de tres diafragmas y tras varios disparos conseguí que coincidiera la caída del sol sobre la esquina del malecón.



       
  Exposición
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 2,5s
Modo de exposición: Manual
Comp. expos.: +1,3EV
Ajuste fino exposic.:
Medición: Matricial
Sensibilidad ISO: ISO 100



     Lo cierto es que mi Sigma 17-50 del que no tengo ninguna queja en absoluto ya que es fabuloso, se queda un poco escaso en amplitud de campo y me dio pena que no me entraran éstas rocas al completo. La respuesta puede parecer sencilla, tiras medio metro para atrás y listo!, pero tras probarlo ví que  el flysch perdía todo el protagonismo que le había otorgado ya que se alejaba demasiado.Finalmente opté por reencuadrar de manera horizontal y he aquí el resultado.




                                                                     
Exposición
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 2,5s
Modo de exposición: Manual
Comp. expos.: +1,3EV
Ajuste fino exposic.:
Medición: Matricial
Sensibilidad ISO: ISO 200




     Después de un ratillo sacando desde la misma posición decidí desplazarme un poco a la derecha. La luz  se esfumaba por momentos y ésto es lo que pude conseguir.


                                                                    

                                                                 
                                                                          


                                                                  
     






9 jul. 2012

                            

                                 ERROIARRI: A medio camino entre Eskas y Artikutza.



     Desde el barrio de Altzibar en Oiartzun emprendemos una ascensión no falta de curvas hasta llegar a Eskas por la GI- 3631 durante 13 km .Junto a la casa del guarda disponemos de un parking para dejar el vehículo. Nos ponemos en marcha a pie, cargado con tonelada y media de equipo y bajo la inconfortable, desapacible y para nuestra labor de hoy, fabulosa lluvia. Cruzamos la valla y emprendemos el camino hacia el bosque, como a unos 500 metros encontramos una desviación a mano izquierda con un cartel informativo de madera con ilustraciones y todo. Aquí empieza lo bueno, comenzamos el camino hacia Artikutza, disfrutando de un entorno encantador. En seguida llegamos a un descenso más abrupto rodeados por algunas hayas y con el sonido del baile del agua de fondo. Una vez abajo debemos cruzar el río por un puente de madera  que recientemente han cubierto con un entrelazado metálico para evitar más de un susto. Un poco más adelante deberemos cruzar otro puente similar, y unos metros después comenzaremos a subir manteniendo el margen del río a mano derecha.  A medida que subimos, los ecos del agua van in crescendo hasta que por fin llegamos al borde de la cascada. Según la estación que sea tendreis más o menos visibiliad de la misma  por lo tupido del ramaje.

     Aquí es donde empieza la aventura,toca descender  cada uno como  pueda hasta la falda de la cascada. Lo más sencillo sería dejarse caer y que la gravedad y la inercia hicieran el resto pero no es plan de rompernos la crisma a la primera de cambio o peor aún romper nuestro equipo. Con lo cual, poco a poco y con cuidado, pies en paralelo y dibujando amplias “eses” fue mi estrategia para el descenso . Cada cual que aplique la suya y si alguien conoce  otro acceso más sencillo que por favor nos lo haga saber.


     Una vez abajo me puse las botas de pescador y aunque el objetivo 17-50 se  queda un poco escaso  para fotografiar elementos cercanos de un tamaño considerable algo conseguí. He aquí una muestra de ello. Es un lugar bastante abierto a pesar de lo que pueda parecer y hay que tener cuidado con la filtración de la luz. Por suerte o por desgracia aquel día tocó lluvia y ayudó a que la consiguiera bastante uniforme aunque planteó grandes dificultades con las gotas sobre la lente.


















Exposición
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 1,6s
Modo de exposición: Manual
Medición: Puntual
Sensibilidad ISO: ISO 100















      Observé a mi alrededor y no encontré elementos para el pp (primer plano) que me puedieran aportar algo compositivamente, salvo una pequeña planta que como peluca natural iría bien, aunque sólo fuera para una única puesta.





Exposición:
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 1,6s
Modo de exposición: Manual
Medición: Puntual
Sensibilidad ISO: ISO 100



       Finalmente decidí ir río abajo porque de mi anterior visita  recordaba un pequeño pero hermoso salto de agua que me había llamado la atención y que junto con el verdor de las hojas  bastó para justificarme la foto. La lluvia generaba unos reflejos en las rocas muy incómodos que pude neutralizar gracias al polarizador .



                                                           
                         















Exposición:
Diafragma: F/22
Velocidad de obturación: 4s
Modo de exposición: Manual
Medición: Puntual
Sensibilidad ISO: ISO 100















       Tras darme cuenta que estaba de agua hasta arriba, que mi mujer estaría mirando el reloj a cada minuto y  yo sin cobertura en el móvil decidí que era buen momento para regresar a casa. El ascenso? Otra aventura, pero no quedaba más remedio que volver, así que con mucho esfuerzo y cantidades industriales de barro logré ascender. Ciertamente es complicado hacerlo de ésta manera y hay que tener mucho cuidado si os aventurais a ello.


    


Ver Erroiarri en un mapa más grande

5 jun. 2012

                                      ZIRAUNTZA : RENACER PRIMAVERAL

    7 AM. ¡Persiana arriba!,¡genial!, las previsiones meteorológicas parecen haber acertado, cielo plomizo y nuestro internacional sirimiri. Echo el guante a la mochila y a la carrera a por el coche, una hora después queda aparcado en el coqueto pueblo de Araia  junto a la central hidroeléctrica.

   Me planto  el kit impermeable y ¡para arriba!.La niebla es bastante densa a éstas horas y crea ese ambiente mágico-misterioso que tanto nos atrae. Unos minutos después de seguir el curso del río descubro un primer rincón. El agua fluye a varias alturas y todo está cubierto de "verdevida". Busco un encuadre que me guste y apoyo el trípode sobre las rocas para que la fuerza del agua no trepide la imagen. Tras realizar una primera medición,disparo y tras revisar el histograma me doy cuenta que entre el diafragma que me quita el polarizador y las condiciones  de ése momento, puedo alargar la exposición hasta 5 segundos sin degradado neutro alguno. He aquí el resultado.




Continuando curso arriba, la niebla se va disipando pero encuentro otro salto que me llama la atención, tras pasar por varios puntos, el  agua se frena  al llegar a una zona estancada que rebosa con un preciosa cascadita. La tercera fotografía corresponde al margen izquierdo de la segunda fotografía, lugar al que accedí calzándome las botas de pesca.